Los agentes estresantes podemos reunirlos en tres grandes grupos:
Acontecimientos vitales intensos y extraordinarios
Acontecimientos diarios estresantes de menor intensidad
Situaciones de tensión crónica mantenida
Acontecimientos vitales intensos y extraordinarios
Son aquellos que provocan grandes cambios en la vida de las personas, como cambiar de trabajo, casarse, divorciarse, un accidente, etc.. Estas situaciones exigen un esfuerzo de adaptación muy intenso, por lo que generan importantes respuestas de estrés
Acontecimientos diarios estresantes de menor intensidad
Son situaciones de la vida cotidiana, como el dolor de cabeza, el volumen demasiado alto de la televisión de los vecinos, las tareas domésticas .. Estos acontecimientos diarios que vivimos como irritantes, fustrantes o desagradables, provocan más efectos negativos que los aconticimientos extraordinarios
Situaciones de tensión crónica mantenida
Son aquellas situaciones capaces de generar estrés y que se mantinene durante largos periodos de tiempo, como una larga enfermedad, el paro prolongado, un mal ambiente familiar o laboral, etc. Estos factores son los más importantes, porque su intensidad es elevada como la de los acontecimientos extraordinarios y su persistencia es duradera como la de los aconticimientos diarios.


