El hijo político








Hace una semana que los "padres fundadores de Ciudadanos-Partido de la Ciudadanía" están revoloteando inquietos. " Yo no he sido, Yo no he sido" parece que quieren decir y dejar bien clarito negro sobre blanco

El pacto entre Libertas y Ciudadanos para presentarse en las próximas elecciones europeas, ha producido tal diarrea de artículos que una, si fuese mal pensada, creería que con esto de la crisis se venden pocos libros y hay que aprovechar las pocas ocasiones que surgen para hacerse un poco de publicidad gratuita.

El primero en reaccionar fué Arcadi Espada. Nada más confirmarse los rumores apareció su artículo en El Mundo, libertas morituri. Me hizo gracia, la verdad. Resultaba cómico que fuese, precisamente él, quien tratase de deslegitimar a Durán apelando a cierta afición a las llamadas telefónicas. Será quizá porque no recuerda las llamadas telefónicas que su brazo derecho efectuó a los coordinadores de las agrupaciones en vísperas de la primera reunión de lo que entonces era solo Ciutadans de Catalunya. Por Tarrassa sí las recuerdan. No debe recordar tampoco las llamadas telefónicas que ese mismo personaje efectuó a punto de celebrarse el primer Congreso de Ciudadanos, aquel congreso en el que se fundó el partido, porque convenía que la agrupación de Madrid participase y aún no se había constituido, era "necesario" que se celebrase el congreso fundacional un mes después. Quizá su memoria tampoco alcance a esas llamadas telefónicas más recientes, durante la elección del último órgano director de Ciutadans de Catalunya, en la que venía a decir, más o menos, "aquí no se elige a nadie sin nuestra autorización, nosotros hemos creado esto y nosotros lo dirigiremos" actitud democrática donde las haya. Por Tarragona sí hay gente que lo recuerda.

Lo malo de no tener memoria es que hay otros que la tienen. Claro que eso no es problema en España, porque en este país, donde el miedo al ridículo no existe y la inmoralidad es santo y seña para hacer carrera, la memoria suele ser un estorbo.

No me pareció interesante su artículo porque creí que, en general, se entendería que aquel que había renegado hace dos años de un partido para apoyar a otro - cuya lista para las europeas incluye como número cinco a su compañera de fatigas políticas - debía tener sobradas razones para impedir cualquier atisbo de reacción por parte del repudiado, máxime si ambos, "nuevo amado" y "repudiado", competían por un mismo espacio electoral.

La osadía y la soberbia de pedir sacrificio y decirle a otras formaciones políticas lo que tienen o no tienen que hacer, tengo entendido que solo se tolera entre los votantes españoles y, me parece, creo, en una tribu caníbal del Senegal. Parece ser que este tipo de majaderías está muy mal visto por los votantes de las democracias europeas, esas que solemos definir como "las de nuestro entorno", esas en las que la palabra "intelectual" no se considera un insulto.<>

Creí que alguien saldría a pedirle a Espada , ya que se encuentra en estado de gracia opinativa, su erudita versión sobre lo que está sucediendo en UPyD. Ya son días que "llueve" y el bueno de Arcadi aún no ha dicho ni mú sobre las acusaciones a UPyD de falta de democracia y sistema estalinista en la organización de ese partido

Inaudito, porque, precisamente, quién más ha alzado la voz con estas acusaciones, quién más ha clamado en el desierto hasta que ha dimitido de UPyD, Bouza-Brey, fué la cabeza visible del entorno de Arcadi en la candidatura opositora a Rivera en el segundo congreso de C's, la cara visible de la emigración de un numeroso grupo de Ciudadanos hacia los, entonces, risueños campos magenta .

Una, que todavía es ingenua, no entiende como un intelectual coherente puede llamar hez al pacto con Libertas pero mantenerse mudo y ciego ante la justificación de la preguntita Ibarrechiana para Cataluña de De Carreras. Claro, que los que no somos intelectuales, no entendemos que lo que proviene de otro "intelectual" "padre fundador" "ideólogo" y compañero de disputas en C's, nunca puede ser ni hez, ni grotesco.

En vez de aparecer algún "padre fundador" cuerdo, solicitando coherencia a l'enfant terrible perpetuo, han salido en tropel otros padres del invento cantando el estribillo de moda: Yo fui padre y reniego de este hijo. Nuño , Pericay , hasta los menos conocidos que se desentendieron del juguete hace milenios, se han apresurado a hacer lo que toca ahora, analizar y contar Su historia

Curiosamente ninguno de ellos parece decidido a asumir la realidad. Una realidad que muchos, ni tan listos, ni tan conocidos, ni con tanto poder de comunicación, pero fundadores también, sí asumimos hace tiempo.

Ser padres supone una responsabilidad. El mero acto de engendrar no da derechos. El derecho se adquiere cuando se cría al hijo, se vigila su desarrollo, se le protege de los peligros, se le dan unos fundamentos morales y se le prepara para la vida. Un padre no es padre por engendrar, es padre por ejercer como tal.

Cuando a un hijo, que aún ni anda, se le deja en medio de la calle puede pasar cualquier cosa, que el bebé no sobreviva, que le adopte una pandilla de delincuentes, que le encuentre un pederasta, que le adopte una buena familia ... cualquier cosa. Lo que desde luego es seguro: si al padre se le ocurre aparecer al cabo de tres años opinando sobre la deriva del hijo, apelando a su derecho por la paternidad, al descerebrado le meterán en la cárcel por abandono.

También es cierto que un hogar en donde los progenitores se pelean continuamente antes del nacimiento y le quieren dar a su hijo valores éticos contradictorios y no se ponen de acuerdo en el ideario a seguir en el futuro, y una vez nacido le manipulan conducidos por su propio ego e intereses, viviendo entre las amenazas continuadas de abandonar el hogar por parte uno - si no se hace lo que él dice - y la persistencia del otro por conseguir que el hijo se muestre ante los vecinos con la apariencia "adecuada" , ese, tampoco es un buen escenario para que se forme una criatura.

Y yo me pregunto, una vez que unos no habéis ejercido como padres y otros habéis hecho del paritorio un lugar lleno de odio ¿a qué viene tanto lamento?.

Si realmente hubieseis tenido un poco de responsabilidad para con la gente que creyó en vosotros, que os siguió en el invento, si realmente os importaba la situación histórica que vivíamos, si realmente hubieseis creído en la viabilidad del feto, habríais tutelado su nacimiento y desarrollo, como un buen padre sabe hacerlo, dejando el divorcio y las peleas para el momento en el que el hijo tuviese criterio.

Callaos ya, pues. Dejad que siga el camino que guste, aquel quien por vuestro ego nació manco, cojo y tuerto.





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